Joyas ocultas en Honduras tienen ofertas para todo tipo de viajero



(BPT) - ¿El invierno en el Hemisferio Norte le hace soñar con unas vacaciones tropicales? Honduras, casualmente, está en su apogeo de la estación seca, que dura desde diciembre hasta abril. Si está buscando escapar del frío para un destino de clima cálido con experiencias únicas, asequibles e inigualables para buceadores, aficionados a la historia, buscadores de aventuras y amantes de la vida silvestre por igual, unas vacaciones en Honduras pueden ser su mejor opción.

Hondura, ubicada en pleno corazón de América Central, cuenta con un entorno rico en biodiversidad, con una variedad de ecosistemas que incluyen densas selvas tropicales, imponentes bosques nubosos, ríos caudalosos y el arrecife de coral más extenso de las Américas. La Coalición para la Conservación Hondureña (HOCC) se ha encargado de proteger la biodiversidad del país centroamericano, e incluso alienta a los visitantes a participar en esa noble misión.

Todo lo anterior se suma a las aventuras al aire libre y la comunión con el mundo natural, donde hay ofertas para viajeros de todo tipo:

1. Entusiastas del buceo

Probablemente tendrá que buscar mucho para encontrar lugares de buceo tan espectaculares como los que existen en Honduras. Las Islas de la Bahía, ubicadas al norte del continente, son conocidas por la vida marina, el sistema de la Barrera de Coral Mesoamericana, y las aventuras acuáticas como el submarinismo y el buceo de superficie o snorkeling.

Los tres puntos de buceo más famosos de las Islas de la Bahía, los archipiélagos de Utila, Roatán y Guanaja, invitan al intrépido buceador a descubrir mundos submarinos, nadar junto a tiburones ballena y explorar arrecifes de coral duros y blandos, por solo nombrar algunos. Disfrute de un encuentro cercano con formaciones de coral, o aventúrese en una inmersión profunda de 2,000 pies para ver un tiburón nariz roma.

Los visitantes de Roatán con certificados de buceo están invitados a participar en el Programa de Restauración de Corales del Parque Marino Roatán, una organización comunitaria sin fines de lucro dedicada a la conservación de los ecosistemas marinos y costeros de Honduras.

2. Amantes de la vida silvestre

Honduras aprecia sus tierras y su vida silvestre, y trabaja arduamente para preservarlas. Desde una deforestación casi total de la tierra que ocurrió en la década de 1970, los hondureños se han dedicado a restaurar el hábitat de miles de especies de aves y mamíferos.

Usted puede maravillarse con las peripecias del marsupial lento conocido como “Perezoso” en un santuario de animales. Y caminar entre monos, jaguares, tapires, venados y otros animales salvajes nativos en la selva tropical de tierras bajas de América Central. También debe visitar el Parque Nacional Celaque, ubicado en las afueras de la ciudad colonial de Gracias. El parque de 65,000 acres (26,000 hectáreas) ofrece la posibilidad de emprender caminatas de varios días a través del bosque nuboso, hasta la prístina cumbre de Cerros Las Minas.

Honduras también cuenta con una maravillosa población aviaria. Su ecosistema preservado cuenta con más de 800 especies, desde las raras como el quetzal y el colibrí garganta de rubí, hasta el guacamayo en peligro de extinción. Además, podrá contemplar a las guacamayas rojas que vuelan libremente en el área de 335 millas cuadradas (867 km2) conocida como El Valle Sagrado de la Guacamaya Roja.

3. Adictos a la aventura

Además de ser un país ecológico, Honduras tiene su parte de vacaciones de aventura. ¿No le gusta bucear, pero ama a las criaturas submarinas? Tela Coral Aquarium puede acercarle a los magníficos arrecifes de coral de la nación.

Además, los recorridos a caballo también gozan de gran popularidad. Aprovechando cualquier opción, desde los que duran tres horas hasta los de medio día, obtenga una nueva perspectiva de las ruinas mayas, las comunidades indígenas o la playa, a lomo de caballo. Incluso puede disfrutar un recorrido de un día que cubre la playa de La Ceiba y el bosque cercano.

Si su estilo es más cercano a una descarga de adrenalina, la navegación o rafting a lo largo del Río Cangrejal y sus rápidos de clase III a V, mantendrá su circulación sanguínea a todo ritmo. Viaje en tirolina sobre La Campa en el Parque Nacional Celaque; Pico Bonito; La Ceiba; Atlántida, o las Cataratas Pulhapunzak, para disfrutar de una vista de pájaro, a ritmo rápido, tanto por encima de la línea de árboles, a través del bosque oscuro o sobre ríos y cascadas de rápido fluir.

4. Aficionados a la historia

Las ruinas de Copán, ubicadas en el oeste de Honduras, cerca de la frontera con Guatemala, pertenecen a una de las ciudades más influyentes del antiguo mundo maya. En el Parque Arqueológico de Copán, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, despierte al arqueólogo que lleva dentro para explorar algunos de los mejores sitios aun existentes de la civilización maya. Haga una parada en el Tea & Chocolate Place en las adyacentes Ruinas de Copán para disfrutar del tradicional chocolate caliente y conversar con el propietario y arqueólogo David Sedat, reconocido experto en cultura maya.

Si sumergirse en aguas termales naturales, pasear por los jardines botánicos y disfrutar de las impresionantes vistas desde una fortaleza en la cima de una colina le parece tentador, una visita a Gracias es una necesidad. Se dice que los conquistadores le dieron el nombre a esta ciudad centroamericana modelo de 500 años de antigüedad en agradecimiento a Dios por proporcionarles ese oasis después de una caminata dura y extensa.



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