Cómo mantener la seguridad del sistema bancario

Cómo mantener la seguridad del sistema bancario

Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), el coronavirus ha provocado que de una semana a otra, muchos trabajadores pierdan sus empleos y sus salarios. Restaurantes, hoteles y aviones estén vacíos; y que las empresas se enfrenten a grandes pérdidas de ingresos y a posibles quiebras.

Sobre el sistema bancario está creciendo el aumento de los incumplimientos de deudas. Y ya muchos comparan una crisis similar a la del 2008, pero hay que ver como las autoridades económicas se preparan para esto.

Los sectores económicos unieron fuerzas a escala internacional para modernizar el marco regulatorio de los bancos, y así elevar las exigencias de calidad, y la cantidad de liquidez y capitalización bancaria para crear un sistema que mantenga reservas por encima del mínimo que puede utilizarse de forma segura en condiciones de tensión.

Sobre esto, el FMI ofrece una orientación de cómo los supervisores bancarios deben combinar las herramientas para hacer frente a desastres naturales, eventos de riesgo operativo y episodios de tensión bancaria.

No cambiar las reglas. Hacerlo en medio de una crisis probablemente cause más confusión.

Utilizar las reservas. Los reguladores deben comunicar con claridad que las reservas de liquidez y capital deben respaldar la continuidad de los préstamos bancarios, sin consecuencias adversas para la administración de los bancos.

Fomentar la modificación de los préstamos. Los supervisores deben comunicar con claridad a los bancos que actúen de manera proactiva para reestructurar la cartera de préstamos de aquellos prestatarios y sectores que más están sufriendo por este duro shock temporal. También deben recordar a los bancos la gestión flexible del riesgo de crédito y las normas de contabilización del deterioro en estas situaciones.
No esconder las pérdidas. Los bancos, los inversionistas, los accionistas e, incluso, los contribuyentes tienen que asumirlas. La transparencia contribuye a preparar a todas las partes interesadas; las sorpresas solo empeoran sus respuestas, como quedó demostrado durante la crisis de 2008.

Fortalecer la comunicación. Fomentar un diálogo continuo entre los supervisores y los bancos, sobre todo en esta situación sin precedentes de trabajo a distancia con compañeros, clientes y supervisores.
El FMI cuenta con una amplia experiencia en brindar asistencia a los países en la reconstrucción de sistemas bancarios en dificultades mediante sus programas de asistencia técnica, y estará preparado para ayudar.

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