Carry trade recupera impulso ante éxito mercados emergentes

Carry trade recupera impulso ante éxito mercados emergentes

Todo parece indicar que la caza de los rendimientos más altos regresará a los mercados emergentes en 2019, mientras los bancos centrales protegen con afán la ventaja que tienen en sus tasas de interés ante las de la Reserva Federal.

Desde Indonesia hasta Sudáfrica, México y Rusia, los estrategas han contrarrestado las políticas monetarias de la Fed con restricciones ante el alza de tasas de este año; algunas de estas restricciones hasta se han aplicado de manera preventiva. De este modo han producido mayores rendimientos ajustados por el riesgo para los operadores que adquieren préstamos en dólares con la finalidad de invertirlos en los países en vías de desarrollo.

El rendimiento esperado para el carry trade en los próximos 12 meses está elevándose en un momento en el que el peor panorama desde 2015 ha bajado el valor de las divisas a tal grado que es imposible pasarlo por alto.

Sin embargo, tal vez la sorpresa mayor sea que, después de una baja en el tipo de cambio que ha reforzado sus monedas, los mercados emergentes han librado cualquier afectación seria en sus reservas.

Eso implica una probabilidad mayor de rendimientos con un riesgo menor para los inversionistas.

Como lo indican los non-deliverable forwards y las opciones de divisas, el posible rendimiento para el carry trade en los próximos 12 meses se ha elevado al grado de considerarse repuntes no observados en varios años.

Trece de las 20 principales divisas de mercados emergentes que Bloomberg evaluó tienen proyecciones de ganancias aun después de los ajustes por volatilidad.

El peso mexicano y la lira turca ofrecen un rendimiento en el carry trade que se acerca al nivel más alto en una década a medida que estas monedas se estabilizan después de los grandes cambios políticos.

En el caso del peso argentino, su oportunidad de arbitraje es la mejor en tres años, en tanto que el rublo ruso se encuentra en su punto máximo desde febrero pasado.

Entre los países cuyos bancos centrales se han mostrado laxos y proyectan un arbitraje negativo se encuentran Hungría, con un rendimiento sobre sus bonos a corto plazo que ahora es negativo, y Taiwán, que tiene el peor rendimiento proyectado entre los mercados emergentes.

Cómo obtuvimos estos datos: Bloomberg calculó la diferencia entre el rendimiento implícito a un año de las monedas de mercados emergentes y la tasa Libor a un año, y la ajustó calculando la volatilidad implícita a un año.

La liquidación de 2018 golpeó a todas las monedas de los mercados emergentes, pero fue peor en Europa del Este, África y América Latina.
El rendimiento extraordinario de las monedas asiáticas las dejó sobrevaluadas, por lo que quienes buscan buenas oportunidades se dirigirán a otros mercados el año próximo.

Aún después de su repunte, el pasado mes de septiembre, el peso argentino y la lira turca permanecen con el valor más bajo con respecto a su trayectoria pasada.

En contraste, el yuan chino, el baht tailandés, el won coreano y el dólar taiwanés se han encarecido, hecho que podría confirmar la especulación de que Beijing debilitará su moneda a menos de 7 unidades por dólar, especialmente si se rompe la tregua reciente en la guerra comercial con Estados Unidos.

Con un gran carry y una moneda barata, Rusia parece irresistible, siempre y cuando Estados Unidos no aumente radicalmente las sanciones que le ha impuesto.

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